• Mapa. José Roca

En el trabajo de Pablo Uribe hay una referencia constante a la pintura del siglo XIX, en particular a sus dos géneros dominantes: el retrato y el paisaje. En la instalación Entre dos luces (2006), realizada en el Museo Blanes de Montevideo, Uribe asume el rol del curador o conservador de museo, reorganizando las pinturas de paisaje en las salas de esta institución, dedicada a la obra de uno de los grandes pintores uruguayos. Uribe seleccionó una serie de pinturas de la colección con las cuales conformó grandes «cuadros» siguiendo diferentes configuraciones. Uno de ellos es un vacío delimitado por los bordes de los marcos de las pinturas seleccionadas; en otro son las pinturas mismas las que componen un gran paisaje, efecto logrado tras un paciente trabajo de selección y ajuste en el cual lograba la continuidad de las masas de tierra y cielo. Uribe cuestiona la autoría y juega con los códigos que definen no solo los géneros de la pintura, sino la función misma del artista.

El trabajo más reciente de Uribe tiene que ver con la puesta en escena teatral; a menudo la trama narrativa parte de las historias propias de un lugar, y los actores son personas directamente relacionadas con él. En Atardecer (2008-2009), un actor imita los ruidos de animales diurnos y nocturnos. O quizás sería más exacto decir que recita el parlamento de la naturaleza. El desfase entre la imagen del actor, vestido con atuendo formal urbano, y el sonido, que asociamos con el bosque o la selva, le confiere a esta instalación un carácter desconcertante. En Saludos (2006), performance colectiva realizada en un teatro, los actores se presentan uno a uno en el escenario, saludando al público. En realidad se trata de los habitantes del barrio en donde está el teatro. El espectador toma conciencia de su doble exterioridad (fuera de la trama de la ficción y ajeno al lugar) al ser interpelado por un cuerpo social que afirma su existencia desde lo real irrumpiendo en el mundo de la representación. El teatro de Uribe no reclama del espectador una suspensión de la incredulidad, sino una afirmación de la plena conciencia.

Para LARA, Uribe convocó a los voceadores1 del Terminal de Transportes de Honda, quienes uno a uno van gritando los nombres de las poblaciones a las cuales van los buses, así como la distancia en kilómetros desde la ciudad de Honda. El video a dos canales Mapa (2013) conforma una cartografía imaginada a partir de la narración de los lugares, en una referencia sutil a los relatos de viajeros en tierras americanas, uno de los géneros literarios que acompañó la pintura de paisaje en las épocas del (re)descubrimiento (científico) del territorio.


1. En Colombia, los voceadores son generalmente empleados de las empresas de transporte o ayudantes del conductor, que gritan el destino del bus que está a punto de partir para conseguir clientes.